II DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (Ciclo A)

Domingo 18 de Enero 

Primera lectura
                               Is 49, 3. 5-6
Te hago luz de las naciones, para que seas mi salvación

Lectura del libro de Isaías.

Me dijo el Señor:
«Tú eres mi siervo, Israel, 
por medio de ti me glorificaré».
Y ahora dice el Señor, 
el que me formó desde el vientre como siervo suyo, 
para que le devolviese a Jacob, 
para que le reuniera a Israel; 
he sido glorificado a los ojos de Dios. 
Y mi Dios era mi fuerza:
«Es poco que seas mi siervo 
para restablecer las tribus de Jacob 
y traer de vuelta a los supervivientes de Israel. 
Te hago luz de las naciones, 
para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra».

Palabra de Dios.

Salmo responsorial
Sal 39, 2 y 4ab. 7-8a. 8b-9. 10 (R.: cf. 8a y 9a)

R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad. 

Yo esperaba con ansia al Señor; 
él se inclinó y escuchó mi grito. 
Me puso en la boca un cántico nuevo, un himno a nuestro Dios. R./

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, 
y, en cambio, me abriste el oído; 
no pides holocaustos ni sacrificios expiatorios; entonces yo digo: «Aquí estoy». R./

«—Como está escrito en mi libro— 
para hacer tu voluntad. 
Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas». R./

He proclamado tu justicia 
ante la gran asamblea; 
no he cerrado los labios, Señor, tú lo sabes. R./

Segunda lectura
                                             1 Cor 1, 1-3
A vosotros, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo

Comienzo de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios. 

Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Sóstenes, nuestro hermano, a la Iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados por Jesucristo, llamados santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro: a vosotros, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

Palabra de Dios.



Evangelio

Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo

+ Lectura del santo Evangelio según san Juan. 

En aquel tiempo, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó: 
«Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel».
Y Juan dio testimonio diciendo: 
«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. 
Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: 
“Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo”. 
Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».
Palabra del Señor.


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