Centro Carmelitano de Espiritualidad
Lectura Dominical Un espacio para la reflexión espiritual
XIII Domingo del tiempo ordinario
XII Domingo del tiempo ordinario
XI Domingo del tiempo ordinario (Ciclo A)
Domingo 14 de Junio
PRIMERA LECTURA
Éx 19. 1-6
Lectura del libro del Éxodo.
Los israelitas llegaron al desierto del Sinaí. Habían partido de Refidím, y cuando llegaron al desierto del Sinaí, establecieron allí su campamento. Israel acampó frente a la montaña. Moisés subió a encontrarse con Dios. El Señor lo llamó desde la montaña y le dijo: "Habla en estos términos a la casa de Jacob y anuncia este mensaje a los israelitas: 'Ustedes han visto cómo traté a Egipto, y cómo los conduje sobre alas de águila y los traje hasta mí. Ahora, si escuchan mi voz y observan mi alianza, serán mi propiedad exclusiva entre todos los pueblos, porque toda la tierra me pertenece. Ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación que me está consagrada".
Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL
Salmo 99.1-3.5
R./ Nosotros somos su pueblo y ovejas de su rebaño.
sirvan al Señor con alegría,
lleguen hasta él con cantos jubilosos. R./
Reconozcan que el Señor es Dios:
SEGUNDA LECTURA
Rom 5, 6-11
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma.
Hermanos: Cuando todavía éramos débiles, Cristo, en el tiempo señalado, murió por los pecadores. Difícilmente se encuentra alguien que dé su vida por un hombre justo; tal vez alguno sea capaz de morir por un bienhe-chor. Pero la prueba de que Dios nos ama es que Cristo murió por nosotros cuando todavía éramos pecadores. Y ahora que estamos justificados por su sangre, con mayor razón seremos librados por él de la ira de Dios. Porque, si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más ahora que estamos reconciliados, seremos salvados por su vida. Y esto no es todo: nosotros nos gloriamos en Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien desde ahora hemos recibido la reconciliación.
Palabra de Dios.
EVANGELIO
Mt 9.35-10,8
EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN MATEO
Palabra del Señor
Domingo del Corpus Christi (Cuerpo y Sangre de Cristo)
Domingo 7 de Junio
PRIMERA LECTURA
Deut 8. 2-3. 14-16
Lectura del libro del Deuteronomio.
Moisés habló al pueblo diciendo: Acuérdate del largo camino que el eñor, tu Dios, te hizo recorrer por el desierto durante esos cuarenta años. lí él te afligió y te puso a prueba, ara conocer el fondo de tu corazón ver si eres capaz o no de guardar sus mandamientos. Te afligió y te hizo sentir hambre, pero te dio a comer el: maná, ese alimento que ni tú ni tus padres conocían, para enseñarte que el hombre no vive solamente de pan sino de todo lo que sale de la boca del Señor. No olvides al Señor, tu Dios, que te hizo salir de Egipto, de un lugar de esclavitud, y te condujo por ese inmenso y temible desierto, entre serpientes abrasadoras y escorpiones. No olvides al Señor tu Dios, que en esa tierra sedienta y sin agua, hizo brotar para ti agua de la roca, y en el desierto te alimento con el mana, un alimento que no conocieron tus padres.
Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL
Salmo 147. 12-15.19-20
R./ ¡Glorifica al Señor, Jerusalén!
alaba a tu Dios, Sión!
Él reforzó los cerrojos de tus puertas
y bendijo a tus hijos dentro de ti. R./
y te sacia con lo mejor del trigo.
Envia su mensaje a la tierra,
su palabra corte velozmente. R./
sus preceptos y mandatos a Israel:
a ningún otro, pueblo trató asi
ni le dio a conocer sus mandamientos. R./
SEGUNDA LECTURA
1Cor 10, 16-17
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.
Hermanos: La copa de bendición que bendecimos, ¿no es acaso comunión con la Sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el Cuerpo de Cristo? Ya que hay un todos nosotros, aunque solo pan, somos muchos, formamos un solo Cuerpo, porque participamos de ese único pan.
Palabra de Dios.
Secuencia (optativa)
Glorificalo cuanto puedas,
El motivo de alabanza que hoy se nos propone
El mismo pan que en la cena
Alabemos ese pan con entusiasmo,
Porque hoy celebramos
En esta mesa del nuevo Rey,
El nuevo rito sustituye al viejo,
Lo que Cristo hizo en la Cena,
Instruidos con su enseñanza,
Es verdad de fe para los cristianos
Lo que no comprendes y no ves
Bajo la forma del pan y del vino,
Su carne es comida, y su sangre, bebida,
Se lo recibe íntegramente,
Lo recibe uno, lo reciben mil,
Es vida para unos y muerte para otros
EVANGELIO
Jn 6, 51-58
EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGUN SAN JUAN.
Jesús dijo a los judíos: "Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo". Los judíos discutian entre sí, diciendo: "¿Cómo este hombre puede darnos a comer su carne?" Jesús les respondió: "Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mi y yo en él. Así como yo, que he sido enviado por el Padre que tiene Vida, vivo por el Padre, de la misma manera, el que me come vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres y murieron. El que coma de este pan vivirá eternamente".
Palabra del Señor.
Domingo de la Santísima Trinidad
Domingo de Pentecostes
Domingo 24 de Mayo
PRIMERA LECTURA
Hech 2. 1-11
Lectura de los Hechos de los Apóstoles.
Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De pronto, vino del cielo un ruido, semejante a una fuerte ráfaga de viento, que resonó en toda la casa donde se encontraban. Entonces vieron aparecer unas lenguas como de fuego, que descendieron por separado sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en distintas lenguas, según el Espíritu les permitía expresarse. Había en Jerusalén judíos piadosos, venidos de todas las naciones del mundo. Al oírse este ruido, se congregó la multitud y se llenó de asombro, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. Con gran admiración y estupor decían: "¿Acaso estos hombres que hablan no son todos galileos? ¿Cómo es que cada uno de nosotros los oye en su propia lengua? Partos, medos y elamitas, los que habitamos en la Mesopotamia o en la misma Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia Menor, en Frigía y Panfilia, en Egipto, en la Libia Cirenaica, los peregrinos de Roma, judíos y prosélitos, cretenses y árabes, todos los oimos proclamar en nuestras lenguas las maravillas de Dios".
Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL
Salmo 103. 1. 24. 29-31.34
R. Señor, envía tu Espíritu y renueva la faz de la tierra.
Bendice al Señor, alma mía: ¡Señor, Dios mío, qué grande eres! ¡Qué va-riadas son tus obras, Señor! ¡La tierra está llena de tus criaturas! R.
Si les quitas el aliento, expiran y vuel-ven al polvo. Si envías tu aliento, son creados, y renuevas la superficie de la tierra. R.
¡Gloria al Señor para siempre, alégrese el Señor por sus obras! Que mi canto le sea agradable, y yo me alegraré en el Señor. R.
SEGUNDA LECTURA

SECUENCIA
Ven, Espíritu Santo, y enví desde el cielo un rayo de tu luz.
Ven, Padre de los pobres, ven a darnos tus dones, ven a darnos tu luz.
Consolador lleno de bondad, dulce huésped del alma, suave alivio de los hombres.
Tú eres descanso en el trabajo, tem-planza de las pasiones, alegría en nuestro llanto.
Penetra con tu santa luz en lo más Íntimo del corazón de tus fieles.
Sin tu ayuda divina no hay nada en el hombre, nada que sea inocente.
Lava nuestras manchas, riega nuestra aridez, sana nuestras heridas.
Suaviza nuestra dureza, elimina con tu calor nuestra frialdad, corrige nues-tros desvíos.
Concede a tus fieles, que confían en ti, tus siete dones sagrados.
Premia nuestra virtud, salva nuestras almas, danos la eterna alegría.
EVANGELIO
EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN JUAN.
Al atardecer del primer día de la semana, los discípulos se encontraban con las puertas cerradas por temor a los judíos. Entonces llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: "¡La paz esté con ustedes!". Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor. Jesús les dijo de nuevo: "¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes". Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: "Reciban el Espíritu Santo. Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan".
Palabra del Señor.
VII Domingo de Pascua - Jesus Asciende al Cielo
Domingo 17 de Mayo
PRIMERA LECTURA
Hech 1, 1-11
Lectura de los Hechos de los Apóstoles.
En mi primer Libro, querido Teófilo, me referí a todo lo que hizo y enseñó Jesús, desde el comienzo, hasta el día en que subió al cielo, después de haber dado, por medio del Espíritu Santo, sus últimas instrucciones a los Apóstoles que había elegido. Después de su Pasión, Jesús se manifestó a ellos dándoles numerosas pruebas de que vivía, y durante cuarenta días se les apareció y les habló del Reino de Dios. En una ocasión, mientras estaba comiendo con ellos, les recomendó que no se alejaran de Jerusalén y esperaran la promesa del Padre: "La promesa, les dijo, que yo les he anunciado. Porque Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo, dentro de pocos días". Los que estaban reunidos le preguntaron: "Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino de Israel?". Él les respondió: "No les corresponde a ustedes conocer el tiempo y el momento que el Padre ha establecido con su propia autoridad. Pero recibirán la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra". Dicho esto, los Apóstoles lo vieron elevarse, y una nube lo ocultó de la vista de ellos. Como permanecían con la mirada puesta en el cielo mientras Jesús subía, se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: "Hombres de Galilea, ¿por qué siguen mirando al cielo? Este Jesús que les ha sido quitado y fue elevado al cielo, vendrá de la misma manera que lo han visto partir".
Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL
Salmo 46.2-3.6-9
R. El Señor asciende entre aclamaciones.
Aplaudan, todos los pueblos, aclamen al Señor con gritos de alegría; porque el Señor, el Altísimo, es temible, es el soberano de toda la tierra. R./
El Señor asciende entre aclamaciones, asciende al sonido de trompetas. Canten, canten a nuestro Dios, canten, canten a nuestro Rey. R./
El Señor es el Rey de toda la tierra, cántenle un hermoso himno. El Señor reina sobre las naciones el Señor se sienta en su trono sagrado. R./
SEGUNDA LECTURA
Ef 1, 17-23
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.
Hermanos: Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, les conceda un espíritu de sabiduría y de revelación que les permita conocerlo verdaderamente. Que él ilumine sus corazones, para que ustedes puedan valorar la esperanza a la que han sido llamados, los tesoros de gloria que encierra su herencia entre los santos, y la extraordinaria grandeza del poder con que él obra en nosotros, los creyentes por la eficacia de su fuerza. Éste es el mismo poder que Dios manifestó en Cristo, cuando lo resucitó de entre los muertos y lo hizo sentar a encima de todo Principado, Potestad, Poder y Dominación, y de cualquier otra dignidad que pueda mencionarse tanto en este mundo como en el futuro. Él puso todas las cosas bajo sus pies y lo constituyó, por encima de todo, Cabeza de la Iglesia, que es su Cuerpo y la Plenitud de Aquél que llena completamente todas las cosas.
Palabra de Dios.
EVANGELIO
Mt 28, 16-20
EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN MATEO.
Después de la resurrección del Señor, los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña donde Jesús los había citado. Al verlo, se postraron delante de él; sin embargo, algunos todavía dudaron. Acercándose, Jesús les dijo: "Yo he recibido todo poder en el cielo : y en la tierra. Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Y yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo".
Palabra del Señor.




