XIII Domingo del tiempo ordinario

Domingo 27 de Junio

PRIMERA LECTURA

                                                            2Rey 4. 8-11. 14-16a

Lectura del segundo libro de los Reyes.

Un día, Eliseo pasó por Sunám. Había allí una mujer pudiente, que le insistió para que se quedara a comer. Desde entonces, cada vez que pasaba, él iba a comer allí. Ella dijo a su marido: "Mira, me he dado cuenta de que ese que pasa siempre por nuestra casa es un santo hombre de Dios. Vamos a cons-truirle una pequeña habitación en la terraza; le pondremos allí una cama, una mesa, una silla y una lámpara, y así, cuando él venga, tendrá donde alojar-se". Un día Eliseo llegó por allí, se retiró a la habitación de arriba y se acostó. Entonces llamó a Guejazí, su servidor, y le preguntó: "¿Qué se puede hacer por esta mujer?". Guejazí respondió: "Lamentablemente, no tiene un hijo y su marido es viejo". "Llámala", dijo Eliseo. Cuando la llamó, ella se quedó junto a la puerta, y Eliseo le dijo: "El año próximo, para esta misma época, tendrás un hijo en tus brazos".

Palabra de Dios.


Salmo Responsorial
                                                Salmo 88.2-3.16-19

R./ Cantaré eternamente el amor del Señor.

Cantaré eternamente el amor del Señor, 
proclamaré tu fidelidad por todas las generaciones. 
Porque tú has dicho:"Mi amor se mantendrá eternamente, 
mi fidelidad está afianzada en el cielo". R./

¡Feliz el pueblo que sabe aclamarte! 
Ellos caminarán a la luz de tu rostro; 
se alegrarán sin cesar en tu Nombre, 
serán exaltados a causa de tu justicia.R./

Porque tú eres su gloria y su fuerza; 
con tu favor, acrecientas nuestro poder. 
Sí, el Señor es nuestro escudo, 
el Santo de Israel es realmente nuestro rey. R./

SEGUNDA LECTURA

                                                        Rom 6, 3-4.8-11

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma.

Hermanos: ¿No saben ustedes que todos los que fuimos bautizados en Cristo Jesús, nos hemos sumergido en su muerte? Por el bautismo fuimos se-pultados con él en la muerte, para que así como Cristo resucitó por la gloria del Padre, también nosotros llevemos una Vida nueva. Pero si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él. Sabemos que Cristo, después de resucitar, no muere más, porque la muerte ya no tiene poder sobre él. Al morir, él murió al pecado, una vez por todas; y ahora que vive, vive para Dios. Así también ustedes, considérense muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús.

Palabra de Dios 


EVANGELIO 

                                    Mt 10, 37-42

EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN MATEO.

Dijo Jesús a sus apóstoles: El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará. El que los recibe a ustedes, me recibe a mí; y el que me recibe, recibe a Aquel que me envió. El que recibe a un profeta por ser profeta, tendrá la recompensa de un profeta; y el que recibe a un justo por ser justo, tendrá la recompensa de un justo. Les aseguro que cualquiera que dé a beber, aunque sólo sea un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños por ser mi discípulo, no quedará sin recompensa.

Palabra del Señor.


XII Domingo del tiempo ordinario

Domingo 21 de Junio

PRIMERA LECTURA

                                                    Jer 20, 10-13

Lectura del libro de Jeremías.

Dijo el profeta Jeremías: Oía los ru-mores de la gente: "¡Terror por todas partes! ¡Denúncienlo! ¡Sí, lo denunciaremos!". Hasta mis amigos más íntimos acechaban mi caída: "Tal vez se lo pueda seducir; prevaleceremos sobre él y nos tomaremos nuestra venganza". Pero el Señor está conmigo como un guerrero temible: por eso mis perseguidores tropezarán y no podrán prevalecer; se avergonzarán de su fracaso, será una confusión eterna, inolvidable. Señor de los ejércitos, que examinas al justo, que ves las entrañas y el corazón, ¡que yo vea tu venganza sobre ellos!, porque a ti he encomendado mi causa. ¡Canten al Señor, alaben al Señor, porque él libró la vida del indigente del poder de los malhechores!

Palabra de Dios.


Salmo Responsorial 
                                                    Salmo 68.8-10. 14. 17.33-35

R./ Respóndeme, Dios mío, por tu gran amor.

Por ti he soportado afrentas y la vergüenza cubrió mi rostro; me convertí en un extraño para mis hermanos, fui un extranjero para los hijos de mi madre: porque el celo de tu casa me devora, y caen sobre mí los ultrajes de los que te agravian. R./

Pero mi oración sube hasta ti, Señor, en el momento favorable: respóndeme, Dios mío, por tu gran amor, sálvame, por tu fidelidad. Respóndeme, Señor, por tu bondad y tu amor, por tu gran compasión vuélvete a mí. R./

Que lo vean los humildes y se alegren, que vivan los que buscan al Señor: porque el Señor escucha a los pobres y no desprecia a sus cautivos. Que lo alaben el cielo, la tierra y el mar, y todos los seres que se mueven en ellos. R./

SEGUNDA LECTURA

                                                        Rom 5, 12-15

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma. 

Hermanos: Por un solo hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron. En efecto, el pecado ya estaba en el mundo, antes de la ley, pero cuando no hay ley, el pecado no se tiene en cuenta. Sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, incluso en aquellos que no habían pecado, cometiendo una trasgresión semejante a la de Adán, que es figura del que debía venir. Pero no hay proporción entre el don y la falta. Porque si la falta de uno solo provocó la muerte de todos, la gracia de Dios y el don conferido por la gracia de un solo hombre, Jesucristo, fueron derramados mucho más abundantemente sobre todos. 

Palabra de Dios.





EVANGELIO 

                                                    Mt 10,26-33

EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN MATEO.

Jesús dijo a sus apóstoles: "No teman a los hombres. No hay nada oculto
que no deba ser revelado, y nada secreto que no deba ser conocido. Lo que yo les digo en la oscuridad, repítanlo en pleno día; y lo que escuchen al oído, proclámenlo desde lo alto de las casas. No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo al infierno. ¿Acaso no se vende un par de pájaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre de ustedes. También ustedes tienen contados todos sus cabellos. No teman entonces, porque valen más que muchos pájaros. Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo lo reconoceré ante mi Padre que está en el cielo. Pero yo renegaré ante mi Padre que está en el cielo de aquel que reniegue de mí ante los hombres".

Palabra del Señor.

XI Domingo del tiempo ordinario (Ciclo A)

Domingo 14 de Junio

PRIMERA LECTURA

                                                        Éx 19. 1-6

Lectura del libro del Éxodo.

Los israelitas llegaron al desierto del Sinaí. Habían partido de Refidím, y cuando llegaron al desierto del Sinaí, establecieron allí su campamento. Israel acampó frente a la montaña. Moisés subió a encontrarse con Dios. El Señor lo llamó desde la montaña y le dijo: "Habla en estos términos a la casa de Jacob y anuncia este mensaje a los israelitas: 'Ustedes han visto cómo traté a Egipto, y cómo los conduje sobre alas de águila y los traje hasta mí. Ahora, si escuchan mi voz y observan mi alianza, serán mi propiedad exclusiva entre todos los pueblos, porque toda la tierra me pertenece. Ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación que me está consagrada".                          

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL 

                                                    Salmo 99.1-3.5

R./ Nosotros somos su pueblo y ovejas de su rebaño.

Aclame al Señor toda la tierra, 
sirvan al Señor con alegría, 
lleguen hasta él con cantos jubilosos. R./

Reconozcan que el Señor es Dios: 
él nos hizo y a él pertenecemos; 
somos su pueblo y ovejas de su rebaño. R./

¡Qué bueno es el Señor! 
Su misericordia permanece para siempre, 
y su fidelidad por todas las generaciones. R./


SEGUNDA LECTURA

                                                Rom 5, 6-11

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma.

Hermanos: Cuando todavía éramos débiles, Cristo, en el tiempo señalado, murió por los pecadores. Difícilmente se encuentra alguien que dé su vida por un hombre justo; tal vez alguno sea capaz de morir por un bienhe-chor. Pero la prueba de que Dios nos ama es que Cristo murió por nosotros cuando todavía éramos pecadores. Y ahora que estamos justificados por su sangre, con mayor razón seremos librados por él de la ira de Dios. Porque, si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más ahora que estamos reconciliados, seremos salvados por su vida. Y esto no es todo: nosotros nos gloriamos en Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien desde ahora hemos recibido la reconciliación.

Palabra de Dios.



EVANGELIO 

                                                Mt 9.35-10,8

EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN MATEO

Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas de ellos, proclamando la buena noticia del reino y sanando todas las enfermedades y dolencias. Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: 

"La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha". 

Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de sanar cualquier enfermedad o dolencia. Los nombres de los doce apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó. A estos doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones:

“No vayan a regiones paganas, ni entren en ninguna ciudad de los samaritanos. Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. Por el camino, proclamen que el reino de los cielos está cerca. Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente".           

Palabra del Señor

Domingo del Corpus Christi (Cuerpo y Sangre de Cristo)

 Domingo 7 de Junio

PRIMERA LECTURA

                                                    Deut 8. 2-3. 14-16

Lectura del libro del Deuteronomio.

Moisés habló al pueblo diciendo: Acuérdate del largo camino que el eñor, tu Dios, te hizo recorrer por el desierto durante esos cuarenta años. lí él te afligió y te puso a prueba, ara conocer el fondo de tu corazón ver si eres capaz o no de guardar sus mandamientos. Te afligió y te hizo sentir hambre, pero te dio a comer el: maná, ese alimento que ni tú ni tus padres conocían, para enseñarte que el hombre no vive solamente de pan sino de todo lo que sale de la boca del Señor. No olvides al Señor, tu Dios, que te hizo salir de Egipto, de un lugar de esclavitud, y te condujo por ese inmenso y temible desierto, entre serpientes abrasadoras y escorpiones. No olvides al Señor tu Dios, que en esa tierra sedienta y sin agua, hizo brotar para ti agua de la roca, y en el desierto te alimento con el mana, un alimento que no conocieron tus padres.

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL 

                                                Salmo 147. 12-15.19-20


R./ ¡Glorifica al Señor, Jerusalén!

¡Glorifica al Señor, Jerusalén, 
alaba a tu Dios, Sión! 
Él reforzó los cerrojos de tus puertas 
y bendijo a tus hijos dentro de ti. R./

Él asegura la paz en tus fronteras 
y te sacia con lo mejor del trigo. 
Envia su mensaje a la tierra, 
su palabra corte velozmente. R./

Revela su palabra a Jacob, 
sus preceptos y mandatos a Israel: 
a ningún otro, pueblo trató asi 
ni le dio a conocer sus mandamientos. R./


SEGUNDA LECTURA

                                                        1Cor 10, 16-17

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.


Hermanos: La copa de bendición que bendecimos, ¿no es acaso comunión con la Sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el Cuerpo de Cristo? Ya que hay un todos nosotros, aunque solo pan, somos muchos, formamos un solo Cuerpo, porque participamos de ese único pan.

Palabra de Dios.


Secuencia  (optativa)

Glorifica, Sión, a tu Salvador, 
aclama con himnos y cantos 
a tu Jefe y tu Pastor.

Glorificalo cuanto puedas, 
porque él está sobre todo elogio 
y nunca lo glorificarás bastante.

El motivo de alabanza que hoy se nos propone 
es el pan que da la vida.

El mismo pan que en la cena 
Cristo entregó a los Doce, 
congregados como hermanos.

Alabemos ese pan con entusiasmo, 
alabémoslo con alegría, 
que resuene nuestro júbilo ferviente.

Porque hoy celebramos 
el dia en que se renueva 
la institución de este sagrado banquete.

En esta mesa del nuevo Rey, 
la Pascua de la nueva alianza 
pone fin a la Pascua antigua.

El nuevo rito sustituye al viejo, 
las sombras se disipan ante la verdad, 
la luz ahuyenta las tinieblas.

Lo que Cristo hizo en la Cena, 
mandó que se repitiera 
en memoria de su amor.

Instruidos con su enseñanza, 
consagramos el pan y el vino 
para el sacrificio de la salvación.

Es verdad de fe para los cristianos 
que el pan se convierte en la carne, 
y el vino, en la sangre de Cristo.

Lo que no comprendes y no ves 
es atestiguado por la fe, 
por encima del orden natural.

Bajo la forma del pan y del vino, 
que son signos solamente, 
se ocultan preciosas realidades.

Su carne es comida, y su sangre, bebida, 
pero bajo cada uno de estos signos, 
está Cristo todo entero.

Se lo recibe íntegramente, 
sin que nadie pueda dividirlo 
ni quebrarlo ni partirlo.

Lo recibe uno, lo reciben mil, 
tanto estos como aquel, 
sin que nadie pueda consumirlo.

Es vida para unos y muerte para otros
Buenos y malos, todos lo reciben, 
pero con diverso resultado

Es muerte para los pecadores 
y vida para los justos: 
mira cómo un mismo

Cuando se parte la hostia, 
no vaciles: recuerda que en cada
fragmento está Cristo todo entero.

La realidad permanece intacta, 
sólo se parten los signos, 
y Cristo no queda disminuido, 
ni en su ser ni en su medida.

Este es el pan de los ángeles, 
convertido en alimento de los hombres
peregrinos: es el verdadero pan de los
 hijos, que no debe tirarse a los perros.

Varios signos lo anunciaron: 
el sacrificio de Isaac, la inmolación 
del cordero pascual y el maná 
que comieron nuestros padres.

Jesús, buen Pastor, pan verdadero, 
ten piedad de nosotros: apaciéntanos y
cuídanos; permítenos contemplar los
bienes eternos en la tierra de los vivientes.

Tú, que lo sabes y lo puedes todo, 
tú, que nos alimentas en este mundo,
conviértenos en tus comensales del cielo, 
en tus coherederos y amigos, 
junto con todos los santos.


EVANGELIO 

                                        Jn 6, 51-58

EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGUN SAN JUAN.


Jesús dijo a los judíos: "Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo". Los judíos discutian entre sí, diciendo: "¿Cómo este hombre puede darnos a comer su carne?" Jesús les respondió: "Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mi y yo en él. Así como yo, que he sido enviado por el Padre que tiene Vida, vivo por el Padre, de la misma manera, el que me come vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres y murieron. El que coma de este pan vivirá eternamente".

Palabra del Señor.


Domingo de la Santísima Trinidad

Domingo 31 de Mayo

PRIMERA LECTURA

                                      Éx 34, 4b-6.8-9

Lectura del libro del Éxodo.

En aquellos días, Moisés subió a la montaña del Sinaí, como el Señor se lo había ordenado, llevando las dos tablas en sus manos. El Señor descendió él. Moisés invocó el nombre del Señor. El Señor pasó delante de él y exclamó: "El Señor es un Dios compasivo y bondadoso, lento para enojarse, y pródigo en amor y fidelidad". Moisés cayó de rodillas y se postró, diciendo: "Si realmente me has brindado tu amistad, dignate, Señor, ir en medio de nosotros. Es verdad que éste es un pueblo obstinado, pero perdona nuestra culpa y nuestro pecado, y conviértenos en tu herencia".
Palabra de Dios.


Salmo Dn 3. 52-56

R. A ti, eternamente, gloria y honor.

Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres, alabado y exaltado eternamente. Bendito sea tu santo y glorioso Nombre, alabado y exaltado eternamente. R.

Bendito seas en el Templo de tu santa gloria, aclamado y glorificado eternamente por encima de todo. Bendito seas en el trono de tu Reino, aclamado por encima de todo y exaltado eternamente. R.

Bendito seas Tú, que sondeas los abis-mos y te sientas sobre los querubines, encima de todo. Bendito seas en el alabado y exaltado eternamente por firmamento del cielo, aclamado y glorificado eternamente. R.

SEGUNDA LECTURA

                                    2 Cor 13. 11-13

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: Alégrense, trabajen para alcanzar la perfección, anímense unos a otros, vivan en armonía y en paz. Y entonces, el Dios del amor y de la paz permanecerá con ustedes. Salúdense mutuamente con el beso santo. Todos los hermanos les envían saludos. La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo permanezcan con todos ustedes.

Palabra de Dios.

EVANGELIO 
                           Jn 3, 16-18
EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN JUAN.

Dijo Jesús: "Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que
todo el que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él, no es condenado; el que no cree, ya está condenado porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios".

Palabra del Señor.

Comentario

Ya en el Antiguo Testamento Dios se revela como un Dios de amor, que acompaña a su pueblo en todo momento. Al mismo tiempo, la actitud de Moisés es una actitud de adoración, afirmando que no hay otro Dios a quien dirigirse. Así, en el camino del pueblo, se va realizando la Alianza de amor entre Dios y la humanidad.

Domingo de Pentecostes

 Domingo 24 de Mayo

PRIMERA LECTURA

                                   Hech 2. 1-11

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De pronto, vino del cielo un ruido, semejante a una fuerte ráfaga de viento, que resonó en toda la casa donde se encontraban. Entonces vieron aparecer unas lenguas como de fuego, que descendieron por separado sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en distintas lenguas, según el Espíritu les permitía expresarse. Había en Jerusalén judíos piadosos, venidos de todas las naciones del mundo. Al oírse este ruido, se congregó la multitud y se llenó de asombro, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. Con gran admiración y estupor decían: "¿Acaso estos hombres que hablan no son todos galileos? ¿Cómo es que cada uno de nosotros los oye en su propia lengua? Partos, medos y elamitas, los que habitamos en la Mesopotamia o en la misma Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia Menor, en Frigía y Panfilia, en Egipto, en la Libia Cirenaica, los peregrinos de Roma, judíos y prosélitos, cretenses y árabes, todos los oimos proclamar en nuestras lenguas las maravillas de Dios". 

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL

                     Salmo 103. 1. 24. 29-31.34

R. Señor, envía tu Espíritu y renueva la faz de la tierra.

Bendice al Señor, alma mía: ¡Señor, Dios mío, qué grande eres! ¡Qué va-riadas son tus obras, Señor! ¡La tierra está llena de tus criaturas! R.

Si les quitas el aliento, expiran y vuel-ven al polvo. Si envías tu aliento, son creados, y renuevas la superficie de la tierra. R.

¡Gloria al Señor para siempre, alégrese el Señor por sus obras! Que mi canto le sea agradable, y yo me alegraré en el Señor. R.


SEGUNDA LECTURA

                                 1Cor 12. 3b-7.12-13

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corintios 

Hermanos: Nadie puede decir: "Jesús es el Señor", si no está impulsado por el Espíritu Santo. Ciertamente, hay diversidad de dones, pero todos proceden del mismo Espíritu. Hay diversidad de ministerios, pero un solo Señor. Hay diversidad de actividades, pero es el mismo Dios el que realiza todo en todos. En cada uno, el Espíritu se manifiesta para el bien común. Así como el cuerpo tiene muchos miembros, y sin embargo, es uno, y estos miembros, a pesar de ser muchos, no forman sino un solo cuerpo, así también sucede con Cristo. Porque todos hemos sido bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo -judíos y griegos, esclavos y hombres libres- y todos hemos bebido de un mismo Espíritu.

Palabra de Dios.



SECUENCIA

Ven, Espíritu Santo, y enví desde el cielo un rayo de tu luz.

Ven, Padre de los pobres, ven a darnos tus dones, ven a darnos tu luz.

Consolador lleno de bondad, dulce huésped del alma, suave alivio de los hombres.

Tú eres descanso en el trabajo, tem-planza de las pasiones, alegría en nuestro llanto.

Penetra con tu santa luz en lo más Íntimo del corazón de tus fieles.

Sin tu ayuda divina no hay nada en el hombre, nada que sea inocente.

Lava nuestras manchas, riega nuestra aridez, sana nuestras heridas.

Suaviza nuestra dureza, elimina con tu calor nuestra frialdad, corrige nues-tros desvíos.

Concede a tus fieles, que confían en ti, tus siete dones sagrados.

Premia nuestra virtud, salva nuestras almas, danos la eterna alegría.


EVANGELIO

EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN JUAN.

Al atardecer del primer día de la semana, los discípulos se encontraban con las puertas cerradas por temor a los judíos. Entonces llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: "¡La paz esté con ustedes!". Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor. Jesús les dijo de nuevo: "¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes". Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: "Reciban el Espíritu Santo. Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan".

Palabra del Señor.

VII Domingo de Pascua - Jesus Asciende al Cielo

Domingo 17 de Mayo 

PRIMERA LECTURA

Hech 1, 1-11

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

En mi primer Libro, querido Teófilo, me referí a todo lo que hizo y enseñó Jesús, desde el comienzo, hasta el día en que subió al cielo, después de haber dado, por medio del Espíritu Santo, sus últimas instrucciones a los Apóstoles que había elegido. Después de su Pasión, Jesús se manifestó a ellos dándoles numerosas pruebas de que vivía, y durante cuarenta días se les apareció y les habló del Reino de Dios. En una ocasión, mientras estaba comiendo con ellos, les recomendó que no se alejaran de Jerusalén y esperaran la promesa del Padre: "La promesa, les dijo, que yo les he anunciado. Porque Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo, dentro de pocos días". Los que estaban reunidos le preguntaron: "Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino de Israel?". Él les respondió: "No les corresponde a ustedes conocer el tiempo y el momento que el Padre ha establecido con su propia autoridad. Pero recibirán la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra". Dicho esto, los Apóstoles lo vieron elevarse, y una nube lo ocultó de la vista de ellos. Como permanecían con la mirada puesta en el cielo mientras Jesús subía, se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: "Hombres de Galilea, ¿por qué siguen mirando al cielo? Este Jesús que les ha sido quitado y fue elevado al cielo, vendrá de la misma manera que lo han visto partir".

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL

Salmo 46.2-3.6-9

R. El Señor asciende entre aclamaciones.

Aplaudan, todos los pueblos, aclamen al Señor con gritos de alegría; porque el Señor, el Altísimo, es temible, es el soberano de toda la tierra. R./

El Señor asciende entre aclamaciones, asciende al sonido de trompetas. Canten, canten a nuestro Dios, canten, canten a nuestro Rey. R./

El Señor es el Rey de toda la tierra, cántenle un hermoso himno. El Señor reina sobre las naciones el Señor se sienta en su trono sagrado. R./

SEGUNDA LECTURA

Ef 1, 17-23

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, les conceda un espíritu de sabiduría y de revelación que les permita conocerlo verdaderamente. Que él ilumine sus corazones, para que ustedes puedan valorar la esperanza a la que han sido llamados, los tesoros de gloria que encierra su herencia entre los santos, y la extraordinaria grandeza del poder con que él obra en nosotros, los creyentes por la eficacia de su fuerza. Éste es el mismo poder que Dios manifestó en Cristo, cuando lo resucitó de entre los muertos y lo hizo sentar a encima de todo Principado, Potestad, Poder y Dominación, y de cualquier otra dignidad que pueda mencionarse tanto en este mundo como en el futuro. Él puso todas las cosas bajo sus pies y lo constituyó, por encima de todo, Cabeza de la Iglesia, que es su Cuerpo y la Plenitud de Aquél que llena completamente todas las cosas.

Palabra de Dios.

EVANGELIO

Mt 28, 16-20

EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN MATEO.

Después de la resurrección del Señor, los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña donde Jesús los había citado. Al verlo, se postraron delante de él; sin embargo, algunos todavía dudaron. Acercándose, Jesús les dijo: "Yo he recibido todo poder en el cielo : y en la tierra. Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Y yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo".

Palabra del Señor.